Adaptar un currículo para estudiantes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una tarea que requiere comprensión profunda de la neurodiversidad, planificación pedagógica y sensibilidad hacia las necesidades individuales. Sin embargo, en la práctica diaria de instituciones educativas y docentes, es frecuente que se cometan ciertos errores que terminan afectando el proceso de aprendizaje y la inclusión efectiva del estudiante.
A continuación, presentamos los errores más comunes, por qué ocurren y cómo evitarlos.
1. Suponer que todas las personas con TEA son iguales
Uno de los errores más frecuentes es asumir que los estudiantes con TEA comparten las mismas necesidades, estilos de aprendizaje o niveles de funcionamiento. Esto lleva a usar adaptaciones “genéricas” o copiar estrategias sin individualización.
Por qué ocurre
Falta de formación docente en neurodiversidad.
Confusión entre “diagnóstico” y “perfil individual”.
Uso de plantillas rígidas y no contextualizadas.
Cómo evitarlo
✔ Realizar evaluaciones funcionales individualizadas.
✔ Observar directamente las interacciones, estilos sensoriales y motivadores.
✔ Construir un Perfil de Estudiante antes de elaborar cualquier adaptación.
2. Enfocarse solo en el contenido y no en la forma de presentarlo
Muchos docentes adaptan únicamente el qué debe aprender el estudiante, pero no el cómo lo va a aprender.
Ejemplo del error
Reducir la cantidad de ejercicios pero mantener la misma forma de presentación, aunque esta sea poco accesible para el estudiante.
Cómo evitarlo
✔ Variar formatos: pictogramas, apoyos visuales, agendas, videos, objetos reales.
✔ Incorporar descansos sensoriales.
✔ Usar instrucciones claras, concretas y secuenciales.
3. Rellenar las adaptaciones con lenguaje técnico o demasiado extenso
Los docentes a menudo redactan adaptaciones “para cumplir” sin considerar que después otros profesionales deberán entenderlas y aplicarlas.
Consecuencias
Falta de claridad en las intervenciones.
Interpretaciones erróneas del equipo educativo.
Adaptaciones que no se aplican realmente.
Solución
✔ Escribir adaptaciones simples, funcionales y medibles.
✔ Evitar párrafos largos y centrarse en acciones concretas.
✔ Usar ejemplos prácticos.
4. Olvidar los apoyos sensoriales
Muchos planes curriculares ignoran el impacto de la sobrecarga o la búsqueda sensorial en el rendimiento académico.
Errores típicos
No considerar ruidos, luces o texturas.
No incluir pausas sensoriales.
No adaptar el ambiente del aula.
Buenas prácticas
✔ Incluir un plan sensorial básico según el perfil del estudiante.
✔ Permitir objetos reguladores: pelotas antiestrés, peso, auriculares.
✔ Ubicar al estudiante en un espacio predecible y calmado.
5. Creer que adaptar es “reducir”
Reducir tareas sin propósito pedagógico puede limitar el aprendizaje del estudiante y afectar su autoestima.
Lo que debe evitarse
❌ “Le pongo solo dos ejercicios, para que no se estrese.”
❌ “No participa en grupo, mejor que solo coloree.”
Lo correcto
✔ Mantener los objetivos esenciales del currículo.
✔ Modificar la forma de acceder al aprendizaje, no eliminarlo.
✔ Diseñar actividades que mantengan el desafío, pero con apoyos adecuados.
6. No coordinar con la familia ni con terapeutas
Cuando no existe comunicación entre escuela, familia y profesionales externos, las adaptaciones se vuelven inconsistentes o inefectivas.
Problemas frecuentes
Estrategias distintas en casa y en la escuela.
Falta de información sobre avances y retrocesos.
Objetivos duplicados o contradictorios.
Solución práctica
✔ Reuniones breves de coordinación mensual.
✔ Algunos centros usan agendas visuales compartidas.
✔ Definir objetivos comunes entre todos los adultos del entorno.
7. No evaluar ni actualizar las adaptaciones
Un error crítico es elaborar un plan al inicio del año y no revisarlo nunca más.
Consecuencias
Adaptaciones que dejan de funcionar.
Oportunidades pedagógicas perdidas.
Planes desconectados del progreso real del estudiante.
Recomendación
✔ Revisar adaptaciones cada 6–8 semanas.
✔ Evaluar logros, dificultades y cambios en el perfil del estudiante.
✔ Ajustar objetivos según la evolución.
8. No considerar la motivación del estudiante
El aprendizaje en TEA es mucho más efectivo cuando se conecta con intereses especiales o motivadores significativos.
Error típico
Ignorar lo que al estudiante realmente le gusta.
Qué hacer
✔ Incorporar intereses dentro de actividades, recompensas y ejemplos.
✔ Usar refuerzos positivos claros y consistentes.
✔ Mantener retos breves para asegurar éxito continuo.
